Texto: Danilovich Lebowsky.
Lo primero que uno hace cuando se decide a viajar es, por supuesto, elegir el destino. Algo que en principio deberÃa ser fácil no siempre lo es, ya que el mundo es demasiado grande y nosotros conocemos tan poco de él que uno no sabe por dónde empezar.
Bien, pues mi consejo es no empezar por la India. ¿Por qué? Déjenme explicarlo.
Lo cierto es que contra toda lógica, nunca he elegido yo mismo el lugar de viaje, sino que han sido las circunstancias las que lo han hecho por mÃ, cosa que también tiene su gracia. Lo que sà les puedo decir es que la India no es un paÃs para viajeros noveles por dos razones.
En primer lugar, para cualquiera que no haya viajado antes, la India puede resultar difÃcil, no sólo por el idioma, ni por el desorden aparente de las cosas, sino por las diferencias culturales. Digamos que India es un planeta aparte, donde viene bien tener ciertas tablas a la hora de viajar que les permitirán disfrutar de situaciones que en un principio pueden resultar difÃciles o desagradables.
Por otra parte, este paÃs no dejará de sorprenderles nunca, es demasiado intenso. Por muchas cosas que hayan visto antes, y cuando crean que ya no hay nada en este mundo que les pueda llamar la atención, siempre aparece algo capaz de sorprendernos aún más, y no me refiero a templos, paisajes o museos, sino a la vida cotidiana. Son demasiadas cosas interesantes las que se pueden ver con sólo prestar atención a lo que sucede a nuestro alrededor, demasiada información. Por eso, al elegir India para debutar como mochilero se corre el riesgo de que el resto del mundo pierda su encanto, que parezca menos interesante.
Es por esto que para viajeros o mochileros noveles que tengan ciertas dudas a la hora de empezar a viajar, mi recomendación es empezar a conocer el mundo por América Latina, donde viajar, en general, es un placer. Todo es mucho más fácil y el idioma, en lugar de ser una barrera, es un instrumento que nos permite acercarnos mucho más a la cultura local. De cualquier forma, si se ven con recursos y energÃa suficiente, adelante.
En mi opinión, para viajar tanto por India como por cualquier lugar del mundo, la mejor forma de hacerlo es por tierra, con tan solo una mochila, una guÃa de viaje y nada contratado de antemano, contratando las excursiones con guÃas o agencias de turismo locales.
En el caso de la India, en particular, es necesario disponer de bastante tiempo, por lo menos dos o tres meses, si no, para estancias menores de un mes es conveniente recurrir a agencias de viajes para aprovechar más el tiempo, ya que en este paÃs todo es mucho más lento de lo que uno se imagina.
Y es que la India es otro mundo, pero de verdad, y necesitarÃa más páginas de las que dispongo para explicarles porqué, asà que si les parece, se lo iré contando poco a poco a través de artÃculos que irán apareciendo en esta misma web, periódicamente y junto con información práctica de lugares interesantes, monumentos, eventos y de más.
De momento, como dirÃa Confucio, “Agarrad una mochila ligera, echad en ella la mitad de ropa y el doble de dinero que creáis que vais a necesitar, y ¡a disfrutar!â€.
y en
(en la foto puede verse el cartel explicativo en idiomas tan variados como inglés, lituano, francés y hasta griego… castellano ni por asomo), me encontré con un mapa detallando cómo se habÃa calculado el centro geográfico europeo. Estaban los puntos “externos” de Europa -norte, este, sur, etc.- pero en cuanto que vi que las Islas Canarias estaban dentro del cálculo, me escandalicé. ¡Las Canarias son España, pero no Europa, del mismo modo que tampoco lo son ni Ceuta ni Melilla! Cuando hablamos de polÃtica no podemos mezclarla con la geografÃa: las Islas Canarias polÃticamente son europeas, pero geográficamente son africanas (no sólo lo digo yo, también Wikipedia afirma que están en Ãfrica, y forman parte de España). La cuestión es que yo me puse a maldecir diciendo que ese cálculo era absurdo, que del mismo modo podrÃamos incluÃr a las Islas Malvinas como parte de Europa, porque están controladas por los británicos, o la Guyana francesa también, por motivos idénticos.