Guía del trotamundos

El mejor hostal de Sudamérica

No acostumbro a hacer la pelota de manera tan escandalosa, pero cuando puedo recomendar un lugar donde pernoctar y que considero digno de encomio (desde que me suscribí­ a los enví­os de www.elcastellano.org, mi vocabulario ha experimentado una notable a la par que sin par mejorí­a) no tengo problema en contarlo. Y aunque algunos piensen que me pagan, no, no me pagan por decirlo. El hostal Platypus, en la capital de Colombia (Bogotá) me dio tantas satisfacciones en mis tres visitas y estancias en el mismo, que me doy por pagado sobradamente. Esta entrada es mi agradecimiento por tantos recuerdos, y mi recomendación para que ustedes puedan llevarse memorias parecidas (superiores lo dudo) también.

Si uno se pone a pensar en sus virtudes, la mayorí­a puedes encontrarlas en otros hostales del mundo. Como en muchos alojamientos colombianos, el café es ilimitado y gratuito. Hay una zona común con juegos de mesa -particularmente me fajé con el ajedrez- y durante un tiempo habí­a una guitarra española, hasta que algún tarado se sentó encima. Ignoro si la han repuesto. Hay habitaciones privadas y compartidas. La recepción cuenta con unos puestos de Internet y Skype, en los que tú mismo anotas cuánto tiempo has consumido y/o dónde has llamado, y te lo cobran cuando te marchas. Situado en el barrio de La Candelaria, en pleno centro bogotano, estás a unas pocas calles de la Plaza Bolí­var, y del famoso Museo del Oro. Muy cerca también se encuentra una parada del Transmilenio, moderno sistema de transporte que es -con razón- uno de los orgullos de la capital. Como decí­a, este tipo de servicios son relativamente comunes en muchos hostales. ¿Entonces, dónde está la magia del Platypus? Como todo lo que es verdaderamente mágico: no se sabe.

Es prácticamente imposible encontrar plaza sin reservar. ¡Llamen siempre antes, o enví­en un correo-e! Yo para esas cosas siempre tengo suerte y habí­a lugar, pero es muy común ver a mochileros llegar ilusionados e irse con cara de circunstancia cuando les informan que está lleno. El lugar es tan popular que es muy normal que los bogotanos lo visiten para conocer gente de todo el mundo, practicar inglés y hacer amig@s exótic@s. El dueño, Germán, es una fuente de información sobre Colombia prácticamente inagotable. Particularmente es un libro abierto en lo que a seguridad se refiere, un tema por el que los visitantes suelen llegar muy interesados y preocupados. Además, el simpático anfitrión tiene la sana costumbre de, cada equis tiempo, anunciar lo que llama beer time, la hora de la cerveza. Uno está tranquilamente leyendo o jugando ajedrez en el área común, y de repente llegará Germán anunciando que es esa bendita hora, y rechazar la cerveza con la que te invita es casi una groserí­a. Fuera del beer time hay una nevera disponible llena de birras, que puedes servirte a todas horas, anotando en tu lista, a pagar al abandonar el hostal.

Un libro de visitas disponible en el área común es también gran fuente de información. Allí­ otros visitantes dejan sus experiencias y consejos sobre Colombia y Bogotá. Gracias a ese libro y a mi valentí­a (o inconsciencia) innata, es que operé mi miopí­a en la capital colombiana, hace más de un año. ¡Bonito, y barato! Además, frente al hostal, también cuentas con unos pequeños apartamentos en alquiler, a precios muy razonables, que forman parte de Platypus también.

Hablar de Bogotá, una ciudad maravillosa, es hablar de volver a Bogotá (yo volví­ dos veces… y no dudo que alguna vez volveré una tercera) y volver a Bogotá es mucho más placentero si es al Platypus.

www.platypusbogota.com Ya ladraré a los muchachos del hostal para exigirles una explicación de por qué su web no está en castellano, sólo en inglés. ¡Algo ‘malo’ tení­a que tener este hostal increí­ble! Para ponerte en contacto con ellos, reservar o comprobar que esta recomendación no está financiada y es exclusivamente porque a mí­ me da la gana, hazlo de las siguientes maneras:

Por correo-e: platypushotel‘arroba’yahoo‘punto’com

Por teléfono: (57-1) 341.3104 (57 es Colombia, 1 es Bogotá; por si llamas fuera de Colombia o fuera de Bogotá, respectivamente).

En persona: Calle 16 No. 2-43, (Bogotá, Colombia). Transmilenio: estación Las Aguas, Zona J.