Guía del trotamundos

Puente Luis I, en Oporto

Oporto es una ciudad especial por muchos motivos… Y uno de esos motivos es el puente Luis I, que desde su inauguración en el año 1986 se ha convertido, sin duda, en un emblema de la ciudad portuguesa.

El puente es una gigante estructura de hierro de dos pisos que une los dos barrios más importantes de la ciudad: La Ribeira y Vila Nova de Gaia.
La Ribeira es inconfundible por sus preciosos y encantadores edificios de colores y su paseo al borde del Duero. Al otro lado del río, Vila Nova de Gaia, alberga las más importantes bodegas de la ciudad. Y el puente Luis I es el punto de conexión entre ambos barrios, los dos más importantes y visitados por los turistas que hay en la ciudad.

El puente Luis I cuenta con dos pisos y se caracteriza por su imponente arco.
La parte superior o más alta del puente tiene una longitud de 390 metros y está dispuesta para que circule por ella una línea de metro, aunque por los laterales existen aceras que permiten también el tránsito de peatones. La parte inferior tiene una longitud de 174 metros y está destinada a la circulación de coches, autobuses y camiones; aunque en este caso también  cuenta con aceras para que los peatones puedan cruzar el río.

El atractivo arquitectónico de este puente es innegable. Quizá sea eso lo que ha hecho de este puente un emblema de la ciudad. O quizá haya contribuido a ello que su diseñador haya sido Théodophile Seyrin, un discípulo de Gustav Eiffel.

Una visita a Oporto nunca sería completa si no se disfruta de cerca de esta obra de arte arquitectónica, incluso no sería lo mismo si se pasa de un lado a otro del río a través de él.