Viajar a otros países suele resultar una opción cara porque genera muchos gastos: alojamiento, comida, desplazamientos, algunas compras, las visitas pagadas, etc. Pedir alojamiento a cambio de trabajar, por ejemplo, no es una opción nueva, pero con esto de la crisis, ahora cuenta con más adeptos y las experiencias son memorables. ¿Por qué no te animas?
Es una idea estupenda para ambos lados. El anfitrión pone un anuncio con lo que necesita y si tú reúnes los requisitos o crees que podrías servir para el puesto, tan solo tienes que ponerte en contacto con él. Lo más lógico es que no recibas un céntimo en concepto de sueldo, pero tendrás un lugar donde quedarte a dormir en un sitio diferente a tu ciudad, adquirirás experiencia y nuevas destrezas e, incluso, mejorarás tu inglés, que es el idioma principal para estos casos. En algunos sitios se incluye las comidas y hasta se da una pequeña paga, pero esto último no es nada usual.
Sin embargo, hay otras alternativas que sí pueden corresponder al tiempo que un estudiante normal dispone en verano, que es alrededor de dos meses, incluso menos. Sólo tienes que pagarte el vuelo hasta el aeropuerto más cercano y la manera de llegar hasta la casa de tu anfitrión en caso de que las comidas estén pactadas.
Tipos de trabajo a desarrollar
- En una granja: dar de comer a los animales, pasear a los perros, ocuparse de las malas hierbas, cuidar las plantas, diferentes tareas de jardín, pintar, pequeñas construcciones, etc.
- En una casa: limpiar, cuidar de niños pequeños, cocinar, ayudar con otras tareas (colada, plancha, etc.), cuidar la casa mientras los dueños no estén, etc.
- En un hotel: atender a los clientes, hacer las habitaciones, mantener las zonas comunes, cocinar, atender el bar (de haberlo), etc.
Cuánto tiempo te piden
Las estancias pueden variar de un fin de semana hasta un año entero, así que consulta con tu anfitrión el tiempo del que dispones y si él puede acogerte. También estaría bien que pactarais las horas de trabajo o las condiciones. Es decir, puede que un día haya poco para hacer, así que es posible que en una hora estés libre, pero al día siguiente, por lo que sea, hay más trabajo y te tienes que quedar partiéndote el lomo toda una jornada. Depende en cada caso.