¿Te gustaría sentirte como Long John Silver? ¿Crees que serías un buen grumete? ¿O, por el contrario, serías de los que no pierden el tiempo a la hora de amotinarse? Sea como sea, una de las cosas que puedes hacer en Portugal es un pequeño crucero pirata.
En la costa del Algarve, donde hay más de 150 kilómetros con arena dorada y el agua cristalina, tienes la oportunidad de dar un paseo en un barco pirata y explorar de esta singular manera las cuevas de la región, avistar delfines desde la cubierta e, incluso, nadar en el mar. Esta opción es muy atractiva para los pequeños, siempre y cuando sepan nadar y estén en constante vigilancia.