Quizás tu novio no se tome muy a bien que le propongas a ver el museo de la miniatura. Si te mira con recelo, especifícale que no te refieres a ninguna parte de su anatomía, sino que quieres ir a Andorra a ver las minúsculas obras de arte de Nicolaï Siadristy.
A pesar de la bromita, el museo de la miniatura resulta muy estimulante para toda la familia, ya que se exponen obras en granos de arena, ojos de aguja, oro, platino, papel y hasta en semillas de fruta. Además, Siadristy es considerado como el mejor artista miniaturista de todo el mundo y, curiosamente, ha elegido Ordino como sede europea para mostrar su habilidad.
En la página web del museo podrás encontrar información acerca del precio (que ronda los 4 euros), cómo llegar y otros datos de interés para completar la visita. No sé si me acercaría a cosa hecha a ver el museo, pero si estas vacaciones pasara por Andorra, sin duda le dedicaría una visita.