Una de las razones favoritas de los trotamundos para visitar otros países reside en la posibilidad de acercarse a obras de diversos y célebres autores. Las pinacotecas y las galerías nacionales suelen atraer a un número escalofriante de visitantes por día. Rembrandt es uno de esos pintores capaz de atraer turistas por sí mismo.
Pero, pero, pero… Porque hay un pero, se acaba de dictaminar que la mitad de sus grabados, por lo menos, ¡no eran suyos! Erik Hinterding y Jaco Rutgers, conservadores del Rijksmuseum de Ámsterdam, así lo han declarado.
Lo que no implica este dato, sin embargo, es que debamos dejar de visitar el Rijksmuseum. Además de obras auténticas de Rembrandt y estos grabados que han dado tanto que hablar, podemos encontrar buenas y magníficas piezas del siglo de Oro, otros cuadros de Vermeer y la más importante colección de arte holandés del siglo XVII en general. El precio de este museo de Ámsterdam es de 14 euros. Mucho, sí, pero merecen la pena todos y cada uno de ellos. Los menores de 18 entran gratis.
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