Guía del trotamundos

10 hechos interesantes sobre el italiano (II)

Y seguimos en este artículo con las cinco restantes curiosidades sobre el italiano que nos quedan por ver. Por supuesto, si estás interesado en aprender italiano y practicarlo, nosotros solo podemos recomendarte que viajes al país de la bota. Allí le darás un verdadero uso a tan hermoso idioma. Echa un vistazo a nuestra Guía del Trotamundos en Italia. Hemos hablado de ella varias veces.

Si aprendo italiano, ¿me va a servir para otros idiomas?

¡Desde luego! Es una lengua romance, por lo que comparte similitudes con muchos idiomas europeos. La gramática es muy semejante a la del francés, así como el vocabulario. La pronunciación, quizá, es lo más particular por el toque cantarino, pero aun así existen similitudes en ese aspecto con el español, el griego o el rumano. Se dice que los italianos pueden llegar a defenderse bien en Brasil o Argentina sin hablar portugués o español.

Además, muchos italianos afirman que el lenguaje universal de Italia es el gesto. Pensad en los aspavientos de manos, en los teatrales que son por naturaleza. Estos métodos les ayudan a ser entendidos en el extranjero, por lo que te recomendamos que cuando visites Italia no pierdas la oportunidad de espiar y observar a los nativos para sacar tus propias conclusiones.

Los falsos amigos más comunes para los turistas

Como todos los idiomas, tiene falsos amigos que hacen un poco complicada la comunicación y generan divertidas confusiones. Aquí te salvaremos un poco indicándote los más propios de los turistas.

Si pides una «cámara», te darán la dirección del hotel más cercano. Ellos usan camera da letto para referirse a la habitación. Si quieres decir cámara de fotos, lo suyo es macchina fotografica.

Si pides «pepperoni» en la pizza, te servirán pimientos. Así como lo oyes. Pepperoni es el plural de pimientos. Salame piccante es la expresión adecuada en este caso. También hay que tener cuidado con la salsa carbonara. Allí se hace con aceite. La que tú estás buscando con nata, bacon y nueces se llama panna.

Y, por lo que más quieras, si vas a decir que algo te gusta solo di: mi piace. Mi piaci, con i, «mi piachi», quiere decir ME GUSTAS. Ya sabes qué fama tienen los italianos. No querrás que la situación empeore.

Impresiona a los italianos con algún refrán

Eppur si muove

De Galileo Galilei, estas palabras pertenecen a un momento crítico en la historia no solo de Italia, sino de todo el mundo: las pronunció el filósofo-científico tras ser declarado culpable de grave herejía por la Inquisición.

Ogni nostra cognizione principia dai sentimenti

De Leonardo Da Vinci, otro de los personajes más representativos, la frase se puede traducir como «todo conocimiento tiene como origien la percepción», unas palabras muy interesantes que dejarán boquiabierto hasta al italiano más gafapasta.

Primeros registros escritos del italiano

Al igual que ocurre con el español, no resulta particularmente sencillo establecer los límites cronológicos de este idioma que bebe directamente del latín. Uno de los textos más antiguos que se ha desacreditado se remontaba al año 800 D.C., aunque los expertos llegaron a la conclusión de que solo era latín vulgar. En cualquier caso, la adivinanza veronesa no desmerece y podéis echarle un vistazo.

Se pareba boves,
alba pratàlia aràba
et albo versòrio teneba,
et negro sèmen seminaba

Ya tenemos que adelantarnos un siglo entero más y unos cuantos años para encontrar unos documentos legales concernientes a una disputa sobre la propiedad de las tierras para ver los primeros despuntes del italiano. Se llaman placiti cassinesi y los puedes encontrar en la misma wikipedia.

Luego, por supuesto, tenemos la Divina Comedia de Dante, que se escribió en el siglo XIV usando dialectos toscanos y sicilianos. Hasta que no se encuentre otra obra que la desbanque, ésta es la primera en hacer un uso estandarizado del italiano.

Es fácil ser educado en italiano

Para los españoles es sencillo comprenderlo. Hay una forma de cortesía, una forma de usar el «usted» que a los nativos les agrada mucho. Sin ser estrictos, son menos flexibles que los españoles, así que lo mínimo que podemos hacer al visitar el país «vecino» es preocuparnos de ser amables.

Usa el pronombre «Lei» cuando quieras hablarle a alguien de usted y el «tu» cuando os tuteéis. Si es en plural, «Loro» y «voi» son las palabras que buscas.