Se puede acceder a ella por una cómoda carretera que desciende de las montañas. La propia carretera nos hace de mirador enseñándonos un panorama de proverbial belleza. Al medir más de un kilómetro, no hay peligro de que uno no encuentre su espacio, a pesar de estar en ocasiones muy visitada. Eso sí, cuidado con la entrada al mar que es muy brusca, no recomendable para niños pequeños. También hay que tener cuidado con la cuesta pronunciada del aparcamiento al dejar el coche, y asegurarse bien de que esté todo en orden.
Myrtos fue votada hace unos años como la playa más hermosa de Grecia y posiblemente haya sido un veredicto de lo más acertado. Es una de las playas más hermosas de Europa, y con seguridad unos de los lugares más bellos del mundo, de esos que uno no puede perderse bajo ningún concepto. No nos habríamos perdonado no mencionarlo en nuestra página a modo de sugerencia para el trotamundos. En realidad toda la isla es una maravilla, de la que posiblemente hablaremos en algún otro post.