Belice es un país ubicado en Centroamérica, junto a México y Guatemala, que fue antigua colonia británica hasta el último cuarto del siglo XX. En plena costa caribeña, rodeado por arrecifes coralinos, y más concretamente en el atolón del Faro, a 100 Km del litoral de la ciudad, hay un agujero de color azul intenso que se puede observar dentro de las aguas. Se trata de un sumidero kárstico de 300 metros de diámetro y con una profundidad de 123 metros. Se cree que se formó durante la última glaciación, hace miles de años. En aquellos momentos, ese espacio estaba ocupado por una serie de cuevas de piedra caliza que, al inundarse con el aumento del nivel de los océanos que produjo el deshielo -unos 150 metros aproximadamente-, se hundieron originando esta profunda sima. No es la única que existe: de hecho, la más profunda se encuentra en las Bahamas, en Long Island, con una profundidad de 202 metros. Sin embargo, el agujero de Belice es de los más hermosos por la perfección de su circunferencia, que se acentúa con el contraste de los colores del agua, que es más oscura en el punto de la fosa circular. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y parte del Sistema de Reserva de la Barrera de Arrecife de Belice, el Blue Hole, como se le conoce en inglés, es un lugar excepcional para la práctica del buceo.