Guía del trotamundos

Clovelly, un pequeño pueblo marinero

 

 

 

 

 

A lo largo de una única y empedrada calle discurre el pueblo de Clovelly, para muchos, uno de los más bonitos de toda Inglaterra.

Situado en el condado de Devon, al suroeste de la isla bretona, el pequeño municipio se asienta entre el bosque y el mar, y sus casas, discurren a los lados de una brecha adoquinada en una empinada ladera. Por ella no pueden circular vehículos y  conviene estar en buena forma para recorrerla, ya que su zigzagueante pendiente es de 120 metros desde el comienzo de la calle principal hasta la bahía de Bideford, donde está el puerto y cuya distancia es de aproximadamente un kilómetro.

El acceso al pueblo puede hacerse desde carretera, la cual termina en un aparcamiento junto a un centro de visitantes.

Clovelly solo cuenta con una iglesia, un hotel y algunos cafés y tabernas, pero su belleza es admirable. La vista de la calle principal desde arriba, con las fachadas decoradas por flores y el mar de fondo, es realmente hermosa.

Algo muy curioso de Clovelly es el transporte de mercancías. Dado que el acceso de vehículos no es posible, se utilizan trineos o burros para transportar productos.

Pero, ¿qué se puede hacer en este pequeño pueblecito?

A parte de contemplar su belleza arquitectónica y natural, este pequeño pueblo de pescadores tiene una oferta turística muy viva, basada en el folclore y su gastronomía: el festival del arenque, en noviembre; la fiesta de la langosta y el cangrejo, en septiembre, y el festival marítimo en julio.

Durante esos días, el pueblo se llena de puestos de comida y artesanía, y música folklórica en directo.

Clovelly es un pueblo de pescadores de propiedad privada, ya que toda la villa perteneció a tres familias diferentes a lo largo de su historia, los Giffard, los Cary y desde 1738, a la familia Hamlyn.