Se celebra todos los veranos y dura un mes. Acoge tanto espectáculos teatrales como el festival de ópera, pero lo que lo hace único es que se celebra en el lago. Su espectacular escenario ha sido montado sobre el agua, en cuya orilla se abre un anfiteatro con capacidad para casi 7.000 personas, que lo convierten en uno de los más grandes del mundo.
Desde 1946, cuando se decide llevar a cabo el festival sobre el lago, el Seebühne o “Nucleo de Concreto”, se convierte en una obra de arte de montaje escenográfico para acoger la ópera del Festival de Bregenz y otros actos culturales paralelos al evento.
Los diseños que se han ido sucediendo a lo largo de los años son verdaderos prodigios de ingeniería escenográfica. Muchos de ellos, logran cambiar su estructura durante el espectáculo, adaptándose al guión y ofrecen espectaculares puestas en escena. La cambiante iluminación, la proyección de imágenes y otros efectos, consiguen centrar toda la expectación de manera que el escenario no sea devorado por la inmensidad del entorno natural del lago.
La Bohème, West Side Story, Tosca, Aída, El Mercader de Venecia, La Flauta Mágica…son algunas de las óperas que se han visto acogidas en este irrepetible teatro al aire libre, acompañadas por la laureada Orquesta Sinfónica de Viena.
Sin duda, un lugar único en Europa que tendremos en cuenta para próximos veranos.