La pasarela, construida en los primeros años del siglo XX, es un sendero artificial de aproximadamente un metro de anchura y tres kilómetros de longitud, que pende en un tajo perpendicular de la Sierra del Almorchón, conocida como El Chorro, a 100 metros de altura sobre el río Guadalhorce.
La obra fue llevada a cabo en el año 1901 por la Hidroeléctrica del Chorro, para unir las instalaciones del Gaitanejo y del Chorro y facilitar el acceso entre ambas a sus operarios y vigilantes. Los trabajos resultaron realmente complicados para la época, contratando para su ejecución a expertos marinos de la costa malagueña, que acostumbrados a maniobrar sobre las cuerdas y redes de sus barcos y botes, podían descolgarse y llevar a cabo las tareas asignadas por el ingeniero responsable de la obra, Rafael Benjumea Burín.
El Caminito del Rey está inmerso en un impresionante paraje natural, sin embargo, la dificultad de las tareas de mantenimiento y el paso del tiempo lo volvieron intransitable. Las autoridades prohibieron recorrerlo al producirse varias muertes por caída, hasta que en 2009 se inician las obras de restauración que concluirán a finales de este año o principios de 2015.
La Diputación de Málaga ha solicitado al rey Felipe VI que inaugure la apertura del espacio, como haría su bisabuelo hace casi un siglo.