Las Cuevas de Acsibi vienen a significar Cuevas de Fuego, debido al color rojo de las paredes de arenisca que las conforman. Son parte del cañón situado en el valle del río Calchaquí, donde se accede en vehículo 4×4 hasta llegar al lecho seco del río Montenieva. Desde allí, se puede continuar el trayecto en coche hasta llegar a la boca del Cañón del Huayra, desde donde hay que continuar a pie.
Se trata de un trayecto de unas cuatro horas, durante las cuales el espectáculo geográfico está asegurado.
De las grandes y erosionadas paredes de color rojo, se va pasando a tramos cada vez más estrechos, buena parte de los cuales, hay que realizar agachado hasta que las paredes se cierran por completo dando lugar a las cuevas rojas de fuego, donde las rocas simulan grandes pellas de barro de alfarero o cera derretida, moldeadas por una fuerte erosión.
Se sabe que en el siglo XVII se producen las Guerras Calchaquíes, entre los indígenas de la zona y los colonizadores hispánicos que intentaban evangelizarlos y someterlos a sus dictados.
La zona del cañón y las cuevas cuenta con una fauna originaria que reúne a animales como pumas, cóndores y llamas, que no son difíciles de encontrar merodeando por los alrededores.
Toda la región es de gran belleza y riqueza agrícola, destacando una fructífera producción vinícola. En ella, además, puede disfrutarse de un nutrido patrimonio arqueológico y monumental.