Al leer Hawai es inevitable pensar en playas desiertas de aguas cristalinas y arenas blancas, pero en el caso de la playa Papakolea, hay un pequeño detalle que cambia esta idílica estampa: la arena es de color verde. ¿Verde? ¿Es una playa de hierba o algas? Pues no, es una playa de arena verde.
Papakolea es una playa encajada en una bahía situada a los pies del Pu’u Mahana, un cono volcánico formado hace casi 50.000 años.
El resto de materiales volcánicos que junto al olivino son vertidos a la arena de la playa, son rápidamente arrastrados por el mar o por las brisas marinas, ya que su peso es mínimo.
El acceso a la playa es bastante complicado, ya que no existen carreteras para llegar hasta ella en coche. Hay que caminar cinco kilómetros da pie atravesando una vasta extensión de lava petrificada, por lo que es recomendable ir provistos de agua y comida. Puedes hacerlo más fácil yendo en 4×4, ya que hay nativos que te ofrecen este método para llegar hasta la bahía.
Cuidado con las corrientes, porque en la zona suelen ser bastante fuertes.