Quechuas, Aymaras, Achiquítanos, Guaraníes…se concentran en ciudades como La Paz.
A pesar de haber sido conquistados por los cristianos en el siglo XVI, y aunque la religión católica está profundamente imbuida entre la población, los viejos rituales y muchas de sus liturgias ancestrales no han sido del todo olvidadas. De hecho, muchos de las deidades indígenas han cambiado sus nombres por los de santos cristianos, pero los ritos ancestrales siguen unidos a ellos.
Hay todo tipo de figuritas, velas, inciensos, amuletos, jabones portentosos, muñecos para rituales, animales disecados. Cada artilugio sirve para algo y amablemente, los dependientes de los puestos están encantados de explicarlo a los clientes principiantes en las artes exotéricas.
Un amarre amoroso, un trabajo nuevo, limpiar un mal de ojo, atraer la buena suerte en el hogar o la fortuna en el negocio, potenciar la sexualidad, todo es posible de conseguir con el género de este singular mercado.
Al parecer, estos bebes llamas son imprescindibles para llevar a cabo varios rituales, algunos incluso conservan el pelo.
Así que ya sabes, si viajas a La Paz y buscas cambiar tu suerte, no dudes en acudir al Mercado de las Brujas y déjate aconsejar por alguno de los nativos que encontrarás allí. ¡Nunca se sabe!