Por su ubicación geográfica, a orillas del Rin, la zona estuvo ocupada desde la prehistoria, aunque fue el pueblo bárbaro de los francos, la tribu antigua que se asentó por más tiempo en la región. En el siglo VIII pasa a formar parte del imperio Carolingio y comienza su desarrollo hasta convertirse en Ciudad Imperial en el siglo XIII y pasando a formar parte de la región de la Alsacia en el siglo XIV.
Algunos de los rincones más visitados de esta localidad de más de 60.000 habitantes es el barrio que se ubica a orillas del río Launch, cuyas casitas de estilo gótico se ordenan en torno a canales transitables, que recuerdan a los de Venecia.
Entre los edificios más significativos de Colmar destacan la Casa de las Cabezas; la renacentista Casa Pfister, decorada con frescos; la Casa Koifhus o Casa Adolfo.
En cuanto a la arquitectura religiosa, destacar la Colegiata de San Martín, la Iglesia de San Mateo y el Convento de los Dominicos.
Colmar cuenta con varios museos, entre los que destaca el Museo de Unterlinden, con obras de los pintores góticos Martin Schongauer y Matthias Grünewald, con sendas obras La Virgen del Rosal o el Retablo de Isemheim.
Como curiosidad, destacar que Colmar es la localidad en la que nació Frédéric Auguste Bartholdi, diseñador de la Estatua de la Libertad.