El principal atractivo de Fenghuang es su encanto tradicional, pues parece haberse quedado dormida en el tiempo.
Sus construcciones, mantienen la tipología característica de las dinastías Ming y Qing, en más de 20 calles históricas, donde las viviendas exhiben sus puntiagudos tejados a dos aguas y se decoran con farolillos de color rojo.
Recuerda por su aspecto a otra ciudad China que de la que hablamos hace tiempo, la hermosa y antigua Pingyao.
La ciudad conserva su muralla de piedra, en las zonas donde el río no sirve de defensa natural, junto a sus cuatro puertas de entrada, además de numerosos puentes que comunican diferentes barrios y callejones.
Su población pertenece mayoritariamente a dos etnias minoritarias, los Miao y los Tujia, de orígenes ancestrales.
Fenghuang fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2008.