Abraham es un lago artificial ubicado en la provincia de Alberta, al oeste de Canadá.
El lago se creó al norte del río Saskatchewan, al construirse la presa de Bighorn en 1972, en un territorio situado a los pies de las Montañas Rocosas. Su superficie es de 32 km de longitudo por 3,5 de ancho.
Pero el lago Abraham es especial por un motivo muy singular y es que, durante el invierno, sus aguas se congelan encerrando millones de burbujas de hielo, que le dan una hermosa apariencia.
Cuando las aguas se enfrían, la superficie es la primera en congelarse y, cuando las burbujas de metano emergen, se congelan rápidamente en las capas superiores de agua formando en ellas un mapa único y sorprendente: columnas de burbujas por el efecto ascendente de la emersión, que van creciendo en tamaño.
Cuando el lago se congela completamente, es posible caminar por su superficie para observar mejor este fenómeno, aunque aquellos que lo han hecho hablan de una sensación fuerte de adrenalina por las grietas y sonidos que se aprecian bajo el hielo.
El paisaje de la zona y la belleza del lago hacen de la visita al Abraham una experiencia inolvidable.