Guía del trotamundos

5 playas tranquilas en pleno Mediterráneo

Encontrar playas tranquilas donde disfrutar del mar y del sol es difícil ahora que se acercan las vacaciones de verano. Las poblaciones costeras se masifican y las playas se llenan de gente hasta la bandera. Hay mucha gente que prefiere el ambiente playero multitudinario, por supuesto. Sin embargo, otras personas buscan desconectar y disfrutar del arrullo de las olas y la brisa, sin ruido ni aglomeraciones.

Todos aquellos que queráis huir del bullicio sin renunciar a una playa, tomad buena nota.

Os descubrimos cinco playas tranquilas de la costa mediterránea:

Playa de los Muertos (Almería). Se encuentra dentro del término municipal de Carboneras. Se accede a ella desde una zona de aparcamiento situada en la carretera AL-5106. Desde allí, hay que andar por un camino de rocas. También hay acceso desde unas estrechas escaleras. Las aguas son cristalinas y te encontrarás con pocos turistas y ningún chiringuito.                                                 

Cala Blanca (Murcia). Esta preciosa cala se encuentra en la localidad de Lorca. Es una playa virgen de piedras, de 150 metros de longitud. Cuenta con aparcamiento y fácil acceso, aunque tiene pocos visitantes, pues no ofrece servicios.

Cala Baladrar (Alicante). Cala Baladrar se encuentra en Benissa. Es una playa estrecha, de grava, con aguas cristalinas y de color turquesa. Se accede desde un aparcamiento, donde arrancan unas escaleras que bajan a la playa. Cuenta con un chiringuito.                                                                                                                

Cala Pedrosa (Girona). Se ubica en Palafrugell, en la Costa Brava. Se accede a ella desde la carretera que une Palafrugell con Tamariu, por un camino que salva los 165 metros de altura, rodeado de vegetación. La playa es salvaje, de piedras, con vegetación y un pequeño chiringuito.

Playa de Aiguablava (Girona). Se encuentra en el Begur y es otra de las pocas playas tranquilas de la Costa Brava. Es una cala de arena fina y dorada, con aguas claras y cristalinas rodeada de una vegetación exuberante. Se accede a ella desde una zona de aparcamiento y cuanta con servicios de hostelería. Por su cómodo acceso, los fines de semana suele acudir algo más de gente.