Turkmenistán es un país situado en el centro de Asia del que hemos hablado muy poco por aquí. Para compensar esa falta, os acercaré hoy a un lugar insólito, curioso y tremendamente atractivo para cualquier trotamundos con un mínimo de interés y disposición por los fenómenos geográficos.
El pozo de Darzava es un cráter al que también se le conoce como la Puerta del Infierno. Tranquilos, lectores, no os estoy mandando a ningún lugar espantoso. De hecho, es uno de los más maravillosos con los que me he topado y ha ido directo a mi lista de «tengo que visitarlo».
Este cráter del que hablamos es una antigua prospección de gas y tiene unas medidas de sesenta metros de diámetro por veinte de profundidad. El desierto de Karakum, donde se encuentra, es rico en gas y en petróleo, aunque éste no es el dato curioso que buscamos. Estos factores ayudan a que «la Puerta del Infierno» lleve ardiendo desde 1971, que el año que la descubrieron, y los científicos no puedan determinar todavía cuándo se extinguirá. Así que, si te es posible, ¡no dejes de visitar el pozo de Darzava, en Turkmenistán!