En pareja, con amigos, un almuerzo de negocios o incluso el banquete de tu boda, puedes celebrarlo –literalmente- por las nubes.
La iniciativa nace en Bélgica y en la actualidad, se desarrolla en más de 40 países de la mano de una empresa de eventos.
El comedor flotante puede dar cabida a 22 comensales instalados alrededor de una gran mesa con forma de U, que degustan sus platos sentados en sillones giratorios provistos de un arnés de seguridad parecido al de las atracciones feriales. En uno de sus lados, hay un pequeño espacio para el servicio de cocineros y camareros.
Este servicio suele ser requerido por empresas, para llevar a cabo reuniones, briefings o publicitar una marca o campaña. También puede disfrutarse para celebraciones privadas, aunque el precio de la sala supera los 8.000 euros.
La compañía garantiza la calidad y la seguridad del servicio que podrá ser disfrutado únicamente por clientes que resistan el vértigo.