La isla forma parte de las Chinampas, islotes artificiales creados por el hombre en la zona lacustre de Xochimilco para obtener tierras fértiles de cultivo donde sembrar hortalizas y vegetales. Su origen se remonta a los siglos XIV al XVI, cuando llegan a convertirse en un sistema de producción intensivo. Las Chinampas conforman una especie de huertas flotantes separadas por canales de agua y han sido consideradas Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Al parecer, un día fue increpado por el espíritu de una joven que se había ahogado en un canal cercano a su chinampa y desde entonces, se dedicaba a recoger muñecas y transportar hasta allí a las muñecas, no sabemos si para protegerse o para contentar al espíritu.
Cada día que pasaba, Julián se volvía más solitario, hasta que dejó de acudir al pueblo. Su sobrino se ocupaba de las tareas agrícolas y fue alertado por el anciano de que el espíritu de la joven vendría a buscarle. Unos días más tarde, su cadáver fue encontrado junto al canal de agua. Había sido víctima de un infarto.
Cabellos enmarañados, cuerpos de plástico desmembrados, ropas desechas, rostros descoloridos y ojos brillantes. Las muñecas cuelgan de los árboles y habitan en la caseta del anciano, donde los visitantes acuden a pedir deseos a la Moneca o Agustinita, al parecer, la favorita de Julián.