Está situado a una altitud de 3.650 metros sobre el nivel del mar, en la cordillera de los Andes, y es una gran extensión plana y blanca formada por capas de sal.
Su origen hay que buscarlo hace más de 12.000 años, cuando el área que actualmente ocupa el salar estuvo ocupada por lagos de agua salada que cubrían la superficie con un nivel de agua que superaba los 100 metros por encima del actual salar.
El cambio climático que trajo consigo climas más secos y cálidos acabó por evaporar el agua de los lagos, dejando al descubierto el gran desierto salino.
Durante una época del año, la superficie del salar queda cubierta por una pequeña cantidad de agua. Es el momento en el que la superficie de Uyuni se convierte en un auténtico espejo del cielo, dando lugar un panorama extraordinario.
En cuanto a la vida en el salar, durante el mes de noviembre se convierte en escenario de la cría de tres especies de flamencos: el James, el Chileno y el Andino.