Está situada en Bolivia, en el altiplano central, a más de 4.000 metros. Se asentaba a poco más de 15 kilómetros al este del lago Titicaca, en el Departamento de La Paz.
Sin embargo, Tiahuanaco es una ciudad envuelta en misterio, ya que sus restos hablan de una sociedad muy avanzada para la época. Sus diseños arquitectónicos demuestran altos conocimientos de ingeniería y urbanismo, así como un conocimiento astronómico sorprendente.
Junto a un recinto de muralla ciclópea se levanta la Puerta del Sol, tallada en piedra de una sola pieza y 14 toneladas de peso. Está decorada por relieves que pueden representar un calendario solar agrícola y en que en su día estuvieron recubiertos por planchas de oro, y existen investigadores que datan su origen hace 15.000 años. Es el acceso al templo de Kalasasaya, en el que se realizaban las predicciones astrológicas.
El Templete Semisubterráneo está construido dos metros por debajo del nivel del terreno y de él se conserva toso el perímetro de sillares entre los que se insertan un total de 175 cabezas talladas en piedra. Además, cuenta con un perfecto sistema de drenaje como los que se hacen en la actualidad. En él se encontró el monolito Pachamama o Monolito Benett de casi 8 metros de altura.
La pirámide de Akapana es una estructura formada por 7 terrazas escalonadas, que ocupa un espacio de 18 metros de altura y 800 de perímetro.
Existen teorías que asignan su construcción a los alienígenas, pero lo único seguro es que el misterio está presente en todo el yacimiento.