El complejo está situado cerca de Qualicum Bay, a unos 30 kilómetros al norte de Parksville, y lo más singular, -aparte del maravilloso entorno selvático donde se emplaza-, es que las enormes esferas están situadas a unos 4 metros del suelo, balanceándose suavemente desde la copa de los árboles.
Las tres esferas están construidas en madera de cedro y son totalmente ecológicas. Están suspendidas de los árboles mediante una red de cables elásticos totalmente seguros y respetuosos con las ramas donde están anclados. Para acceder a ellas, cuentan con una escalera de caracol construida en madera que se eleva alrededor del tronco del árbol más cercano.
Sus precios no son desorbitados. La casa más pequeña puede alquilarse por unos 100 euros la noche, un coste que teniendo en cuanta la singularidad de la cabaña, es muy atractivo.
Así que si viajas a Vancouver, no pierdas la oportunidad de experimentar esta encantadora experiencia.