Ubicado en el cantón de Berna, el Triftbrucke es un puente colgante suspendido por cables, construido al estilo de las pasarelas de tres cuerdas nepalís. Tiene 100 metros de altura y fue construido en 2004, cuando se hizo imposible el tránsito por el cañón debido al deshielo del glacial.
Un teleférico lleva a los turistas hasta un área próxima al puente, desde allí, hay que realizar el ascenso a pie. La ruta es de entre hora y media y dos horas, con dificultad media, aunque existen varios senderos señalizados.
Cuando se llega al puente, hay que decidir si vamos a cruzarlo. Suele dar mucho vértigo, pero es uno de los más seguros del mundo. Las vistas y las sensaciones de cruzar suspendidos a 100 metros del suelo, a través de una estrecha pasarela, son indescriptibles. Bajo el puente, un lago de color turquesa que recoge el agua procedente del deshielo del glacial.
Más de 20.000 turistas al año visitan el glacial cada año, pero no todos se aventuran a cruzar el Triftbrucke, ¿te atreves tú?