La Mano en el Desierto es una gran escultura de la que nunca os habíamos hablado en esta guía aventurera. La obra, terminada en 1992 por el escultor chileno, emerge de las arenas del asombroso Desierto de Atacama, a 75 kilómetros de la ciudad de Antofagasta, al norte de Chile.
La mano del Desierto tiene once metros de altura y está construida en cemento. Un armazón de hierro sustenta la pieza, que se levanta solitaria de entre las arenas como si alguien, desde el fondo de la tierra, tratara de emerger a la superficie.
Poco se sabe del significado de la obra, ya que su creador solamente se ha referido a ella como una metáfora de la vida y la muerte, como la conexión entre el hombre y el universo. Cuando uno la observa no sabe si saluda, si dice adiós, si da el alto o si pide ayuda.
De cualquier forma, la obra es inquietante y consigue despertar en cualquiera que se plante frente a ella diferentes interpretaciones. Precisamente, el arte es sugestión y emoción y, en ese sentido, la Mano del Desierto cumple a la perfección con su propósito.