Este serpenteante camino, que se encuentra a poco más de 10 kilómetros de distancia de la ciudad de Zhangjiajie, y cubre una distancia de 1280 metros que asciende hasta la cumbre de la montaña, por donde los vehículos se arriesgan a un trayecto de conducción imposible, entre curvas cerradas, túneles de roca y miradores de vértigo.
Desde la cima y desde el arranque de las escaleras parten varios senderos que transitan por las montañas que se unen en la Puerta del Cielo, uno de ellos, es una pasarla de cristal solo para valientes.
De cualquier modo, la visita merece la pena, por sus bellos e impresionantes paisajes, pero sobre todo, porque según las creencias locales, el que realiza el esfuerzo de subir hasta el gran orificio abierto en la roca, se gana el cielo.