Es una de las regiones más hermosas de Francia y concretamente, Sarlat-la-Canéda está declarada como ciudad medieval, puesto que conserva todo el encanto de un pueblo con muchos siglos de historia, que ha conservado su aspecto original aunque hayan pasado los años.
En el siglo VIII se construye en este cantón una abadía benedictina, alrededor de la cual, va creciendo el pueblo, que se convierte en sede de la diócesis papal. Su importancia episcopal, ha sido responsable de que hoy en día, este lugar sea uno de los que cuente con mayor número de monumentos protegidos por metro cuadrado, sobre todo, por la actuación del ministro de cultura André Malraux en cuanto a protección del patrimonio.
El pueblo cuenta con un mercado al aire libre y numerosos hoteles y restaurantes donde se puede disfrutar de su rica gastronomía y de sus vinos.
En sus calles, se han rodado numerosas películas y series de televisión.