Se trata de una villa medieval que ha mantenido todo su semblante. Su casco antiguo es un entramado de calles amuralladas, donde los caserones blancos se tiñen de tonos azules y amarillos.
Óbidos cuenta con un rico patrimonio en el que destacan los siguientes monumentos:
Es un edificio del siglo XIII y su origen fue una alcazaba musulmana. Tras la conquista de los cristianos en el siglo XII, fue ampliado por el rey Alfonso Enríquez. Actualmente es una lujosa posada.
La iglesia de Santa María se construyó en el siglo XII, aunque fue ampliada siglos después, en estilo renacentista. Cuenta con tres naves separadas por columnas dóricas y está decorado por azulejos de tonalidades azules.
Hay muchas más iglesias en Óbidos, como las de Sao Tiago, la de la Misericordia, la de San Pedro, San Martinho o Nuestra Señora de Monserrate.
Óbidos celebra una feria medieval en verano, un festival de ópera en agosto y el festival del chocolate en marzo.