La tradición de Zalipie no es precisamente cultivar flores, a pesar del título.
Zalipie es un pequeño pueblo de Polonia, situado cerca de Cracovia. No destaca especialmente por tener hermosos monumentos. Es un lugar que destaca por una curiosa tradición popular, que lo convierte en un destino muy interesante.
Las flores son un elemento decorativo que aparece en la mayoría de sus viviendas.
El continuo uso de hogares de leña, oscurecía el interior de las viviendas que se encalaban habitualmente. Esta costumbre, parece que se fue convirtiendo en parte de la decoración hogareña.
Además, la pintura floral de Zalipie es una práctica desarrollada casi únicamente por mujeres. Son ellas las que se encargan de restaurar las flores que se van estropeando y de pintar otras nuevas. Se podría decir, que son las ‘jardineras’ de este lugar que es una delicia para el viajero.