Cuando jardineros y enterradores trabajan hombro con hombro
Antes de entrar a Colombia desde Ecuador, mi buen amigo Yuval me había comentado «y en la frontera no dejes de visitar el cementerio de Tulcán», situado en la provincia de Carchi. Yo me pregunté para mis adentros que a qué tanto interés en un cementerio, pero callé mi curiosidad y decidí seguir la regla de «si alguien de cuyos gustos me fío me recomienda un lugar, voy y punto. Sin rechistar». De modo que antes de cruzar la frontera me acerqué al cementerio, sin saber qué me encontraría allí.…
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