Ahora que se acerca el verano y con él vienen las vacaciones, la opción de viajar se presenta como una de las más apetecibles, pero los tiempos convulsos en los que vivimos merman esa clase de ilusiones. Por suerte, y gracias especialmente a las redes sociales y a internet, existen maneras económicas de viajar. «Couchsurfing» es la palabra clave de nuestro artículo de hoy. ¿Quieres saber lo que significa?
El couchsurfing es un movimiento relativamente reciente en el que una persona ofrece su sofá (couch) o una habitación que tenga de sobra para un huésped que vaya a visitar su ciudad, sin cobrarle ni un céntimo. Esto, por supuesto, tiene sus pros y sus contras, pero no se puede negar que la hospitalidad de la gente es asombrosa.
Hospedarse en casa de un desconocido
No es fácil confiar de buenas a primeras en que una persona desconocida va a ejercer de buen anfitrión, pero para eso existen los comentarios de otros usuarios que han pasado por la casa y comparten sus impresiones. Obviamente, si te lanzas al couchsurfing, procura hacerlo a través de páginas cuya reputación sea impecable.

Ésta no es la mejor manera de viajar con niños, pero, por experiencia propia, aseguro que para un mochilero con un acompañante se convierte en una aventura fresca y atractiva, sobre todo en un país de habla inglesa, donde tienes que practicar el idioma a la fuerza. Además, la gente que pone su casa está deseando alojar a algún inquilino y, por norma general, se mostrará encantada con tu visita si eres ordenado y limpio.
Si estás preparando una escapada corta con tu pareja o un amigo, ¿por qué no te lanzas y pruebas? Con el couchsurfing, todo son ventajas: conoces gente, tienes alojamiento gratis y hasta puedes sacarle partido a las clases de inglés.
Toma precauciones con el couchsurfing
Contacta con anfitriones que tengan el perfil verificado, varios comentarios y con los que puedas tratar por teléfono. Puedes pedirles que te cedan alguna clase de identificación si tú estás dispuesto a corresponder de la misma manera. Desconfía de los perfiles sin fotografías o sin mucha información: una persona con interés real en recibir visitas se habrá molestado en ser concreto y en rellenar su perfil.
Antes de irte, deja la dirección y el número de tu anfitrión en el frigo de tu casa o pásaselo a algún amigo de confianza para que sepas dónde estás en todo momento.

