Navegando por la red uno se encuentra con muchas cosas y, entre ellas, unas divertidas recomendaciones para viajar a España que hace una agencia de viajes australiana, llenas de tópicos, por supuesto, pero… ¿cuánta verdad hay en ellos? Vamos a ver algunos ejemplos de la imagen que proyectamos para los intrépidos turistas de nuestras antípodas.
Negocios: Evite citas a primera hora de la mañana… sus contactos llegarán tarde; es preferible que concerte sus citas a mediodía, y prepárese a esperar. Los españoles suelen llegar tarde porque no consideran que retrasarse sea de mala educación.
Se alerta a las mujeres de negocios de que los varones españoles consideran que las extranjeras son sexualmente más disponibles que las españolas, por lo que se indica que es probable que le tiren los tejos sin buscarlo, aunque no se asuste, estos Don Juanes raramente llegan a pasar de las palabras. Vestir con discreción ayuda a evitar estas situaciones.
Cultura: A excepción de los conciertos, los actos sociales nunca empiezan con puntualidad, procure llegar con 15 a 20 minutos de retraso.
Si un español le invita a comer a su casa, no acepte a la primera, si insiste en el ofrecimiento, acéptelo.
Tenga en cuenta las sensibilidades de los vascos, catalanes y gallegos en sus conversaciones, por ejemplo a los catalanes y los vascos no les gusta que les llamen «españoles».
Las mujeres han de evitar viajar solas en tren de noche.
En Huffingtonpost tenéis más con unos pequeños comentarios del autor del artículo, Carlos M. Duarte, al que le estoy muy agradecido por compartir estas recomendaciones con nosotros.

¿Qué les parece a los trotamundos? ¿Se ajustan? ¿Unos más que otro…? Yo diría que, en cuanto a puntualidad, lo han clavado. Por norma general tenemos amigos, compañeros e incluso familiares que siempre llegan tarde y que parece un rasgo añadido a su personalidad de tanto que lo repiten.
En cuanto a herir sensibilidades llamado «español» a un gallego, vasco o catalán, creo que exageran, sobre todo teniendo en cuenta que viene de una persona extranjera que no conoce la situación del país ni de las respectivas comunidades autónomas.

