Un diamante se esconde en Brasil (II)

El centro neurálgico -nunca supe qué significa exactamente esta expresión, pero por lo visto es algo bueno e importante- de la Chapada Diamantina se encuentra en Lençois. Es allí­ donde encontrarás los mejores hostales, donde hay bancos, restaurantes y agencias que organizan excursiones por los alrededores. Es la opción más razonable para quien quiere conocer la zona, en contraposición a quien quiere vivirla, que irá a Capço. También Lençois cuenta con lí­nea directa de autobuses hasta Salvador, la ciudad importante más cercana a este paraí­so. ¿Mi consejo? Quien no disponga de mucho tiempo, Lení§ois; quien dispongUn diamante se esconde en Brasil (II) - 310107_chapadaa de más, Capço; quien quiera una experiencia inolvidable: ambas.

Cerca de Lençois es donde está la mayorí­a de atracciones. La pequeña ciudad está llena de turistas y de agencias, sin que se sepa exactamente quiénes llegaron antes. Muchas de las excursiones de los alrededores pueden hacerse a pie y sin guí­a, otras es mejor contratar un paseo en alguna agencia. Las cachoeiras (cascadas o cataratas en portugués) son mayormente aptas para llegar hasta ellas por uno mismo, preguntando y punto. Especial cariño tengo a la que aparece en la foto. Consiste en un ancho tobogán de piedra por el cual uno puede deslizarse. El tobogán no es del todo liso y hay piedras salientes, por lo que las condiciones de la bajada en materia de seguridad no son muy alentadoras. Yo tardé casi la tarde entera en decidirme (obsérvese el sol a punto de ponerse), pero mereció la pena. Todo el mundo lo hace y, por lo menos en el par de horas que estuve allí­, no vi a nadie salir lastimado al llegar hasta abajo, ni a nadie que no saliera. Hay varias cachoeiras y piscinas naturales en los alrededores, y merece la pena visitarlas casi todas, y pasar varios y relajados dí­as dándote chapuzones.

En excursiones organizadas, es interesante ir a otras cascadas más alejadas, a las lagunas, a las cuevas y al Morro Pai Inacio, desde el que están las mejores vistas del Parque Nacional. Muchos paseos incluyen varias de estas atracciones a la vez. Busca otros turistas para formar grupos y conseguir mejores precios.

Pero es Capí£o donde verdaderamente reside el espí­ritu chaper… digo diamantino. Un lugar extremadamente tranquilo donde el tiempo transcurre lánguido y uno se deja llevar por el ambiente tranquilo, indolente y relajado del lugar. Cuenta, además, con la mayor atracción de la Chapada: la cachoeira Fumaí§a, de casi 400 metros de altura. También rodeada de cachoeiras, en el lugar no hay bancos, los alojamientos son pocos y los restaurantes y tiendas menos. ¡Razón de más para no perdérselo! Yo llegué de un terrible mal humor y con idea de pasar un par de dí­as. El mal humor duró unas pocas horas, y mi estancia en Capí£o, casi diez dí­as.

Capí£o es un lugar de un magnetismo especial, donde uno llega por un dí­a o dos, y después decide quedarse otro dí­a, y después otro, y después otro… Un dí­a vas a un rí­o, otro dí­a a una cascada, otro dí­a a otro rí­o, otro a otra cascada… y vuelta a empezar. Capço te atrapa y es una amante exigente y complaciente a la vez. Para los que la relajación continuada les estrese, mañana les cuento dos de las increí­bles excursiones que pueden hacerse desde este pueblito minúsculo e inolvidable.

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