Otra de las visitas imperdibles que recuerdo en el sur francés fue la pequeña ciudad de Arles, otra joya provenzal. A riesgo de resultar repetitivo, prácticamente todas las localidades de esta región gala son hermosas y es difícil decidirse por una u otra a la hora de visitarlas. En este blog ya les he hablado…
Siéntase van Gogh (conservando sus orejas)


