Las Cinco Tierras, Cinque Terre, son los cinco pueblos que conforman la provincia de La Spezia, en el noroeste de Italia. Están bañadas por el mar de Liguria, y fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1997, además, la zona fue constituida como Parque Nacional en 1999.
La región estuvo ocupada desde tiempos antiguos por ligures y etruscos, hasta que es romanizada a partir del siglo III a. C.
Toda la zona es montañosa, con costas acantiladas y naturaleza agreste. Los cinco pueblos que la componen son Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore.
Monterosso es el más occidental, y rodea a una pequeña bahía. Da la bienvenida al turista con su torre vigía, de origen medieval. Es un pueblo peatonal que cuenta con una de las playas más extensas de la región.
Vernazza, también peatonal, se extiende desde un pequeño puerto hacia un montículo, donde se conservan las ruinas de un antiguo faro. Los edificios, cobijados en la verticalidad del acantilado, han sido enfoscados en variados colores, como es característico en los pueblos de La Spezia.
Corniglia se encuentra justo en el centro de la provincia, y es el único que no discurre a orillas del Liguria, sino que atisba el mar desde un elevado cerro, entre viñedos.
Manarola, el más antiguo de todas, se
levanta sobre un acantilado de paredes verticales y conecta con el último pueblo de la provincia a través de una senda conocida como «Via dell’amore», construida a principios del siglo XX durante las obras ferroviarias que unían La Spezia con Génova.
Riomaggiore es el más oriental de todos, y posiblemente el más conocido. Sus casas se sitúan en la V formada por dos acantilados enfrentados, donde una única calle se abre camino hasta el mar. El colorido de este pequeño pueblo y su perfecta adaptación al terreno, lo convierten en uno de los más visitados por los turistas, que no pierden la ocasión de conocer las Cinco Tierras del Liguria.