Una vez entendidas y asimiladas las dos reglas básicas (lo que acaba en –ción/sión en castellano, acaba en –síço en portugués, y lo que en castellano empieza con h, en portugués lo hace con f), y conociendo sus excepciones (sobre todo en el segundo caso) llegamos a la feliz realidad: hablar portugués es muy fácil.…
Portunhol, o idioma del futuro (II)








